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Vinho

 O uso do vinho para o cristão é motivo de ação de graças e uma ocasião para trazer à memória o sacrifício de Jesus.

Xavier Léon-Dufour - Vocabulário de Teologia Biblica, Ed. Herder, 1965 (Pág. 836/838)

“Vino”
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I. EL VINO EN LA VIDA COTIDIANA
1. En la vida profana.
La tradición yahvista, atribuyendo a Noé la invención de la viña y mostrándolo luego sorprendido por los efectos del vino (Gen 9,20s), subraya a la vez el carácter benéfico y peligroso del vino. El vino, signo de prosperidad (Gen 49,11s Prov 3,10), es un bien precioso que hace la vida agradable (Eclo 32,6 40,20) a condición de que se use con sobriedad. Ésta forma parte del equilibrio humano que no cesan de predicar los escritos de sabiduría. El axioma de Ben Sira: «El vino es la vida para el hombre cuando se bebe moderadamente» (Eclo 31,27) es la más clara ilustración de esto (2Mac 15,39). En las epístolas pastorales abundan los consejos de sobriedad (1Tim 3,3.8 Tit 2,3), pero, tomado a sabiendas de lo que es, también se recomienda en ellas el uso del vino (1Tim 5,23). Jesús mismo optó por beber vino, aun a riesgo de ser mal juzgado (Mt 11,19 p). El hombre que se desvía de esta sobriedad está condenado a toda clase de peligros. Los profetas lanzan violentas invectivas contra los jefes que se entregan demasiado a la bebida, porque olvidan a Dios y sus verdaderas responsabilidades para con un pueblo explotado y arrastrado al mal (Am 2,8 Os 7,5 Is 5,11s 28,1 56,12). Los sabios dirigen especialmente su atención a las consecuencias personales de estos excesos: el bebedor acabará en la pobreza (Prov 21,17), en la violencia (Eclo 31,30s), en el desenfreno (19,2), en la injusticia de las palabras (Prov 23,30-35). San Pablo subraya que la embriaguez lleva al desenfreno y perjudica a la vida del Espíritu en el cristiano (Ef 5,18).
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El uso del vino es por tanto para el cristiano no sólo un motivo de acción de gracias (Col 3,17 2,20ss), sino una ocasión de traer a su memoria el sacrificio que es la fuente de la salvación y del gozo eterno (1Cor 11,25s).