Bíblia (NT-Mateo 12:9-16)9 Se fue de allí y entró en su sinagoga,
10 donde casualmente había un hombre que tenía una mano seca. Algunos, con ánimo de acusarle, le preguntaron si era lícito curar en sábado.
11 Él les dijo: «¿Quién de vosotros, si tiene una sola oveja y cae en un hoyo en sábado, no la agarra y la saca?
12 ¡Pues cuánto más vale un hombre que una oveja! Por tanto, es lícito hacer bien en sábado.»
13 Entonces dijo al hombre: «Extiende tu mano.» Él la extendió y quedó restablecida, sana como la otra.
14 Pero los fariseos, en cuanto salieron, se confabularon contra él para eliminarlo.
15 Jesús, al saberlo, se retiró de allí. Le siguió una gran muchedumbre, y los curó a todos.
16 Luego les mandó enérgicamente que no le descubrieran,