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Justiça e Sabedoria divinas

 A sabedoria de Deus é loucura para os sábios deste mundo

Bíblia (NT-1Corintios 1:18-29)

18 Pues la predicación de la cruz es una locura* para los que se pierden; mas para los que se salvan —para nosotros— es fuerza de Dios.
19 Porque dice la Escritura: Destruiré la sabiduría de los sabios e inutilizaré la inteligencia de los inteligentes*.
20 ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde el docto? ¿Dónde el intelectual que se ciñe a simples criterios humanos? ¿Acaso no entonteció Dios la sabiduría* del mundo?
21 De hecho, como el mundo, mediante su propia sabiduría, no conoció a Dios en su divina* sabiduría, quiso Dios salvar a los creyentes mediante la locura de la predicación.
22 Así, mientras los judíos piden señales y los griegos buscan sabiduría* ,
23 nosotros predicamos a un Cristo crucificado: escándalo para los judíos, locura para los gentiles;
24 mas para los llamados, lo mismo judíos que griegos, un Cristo que es fuerza de Dios y sabiduría de Dios*.
25 Porque la locura divina es más sabia que las personas, y la debilidad divina, más fuerte que las personas*.
26 ¡Mirad, hermanos, quiénes habéis sido llamados! No hay muchos sabios según la carne* ni muchos poderosos ni muchos de la nobleza.
27 Dios ha escogido más bien a los que el mundo tiene por necios para confundir a los sabios; y ha elegido a los débiles del mundo para confundir a los fuertes.
28 Dios ha escogido lo plebeyo y despreciable del mundo; lo que no es, para reducir a la nada lo que es.
29 De ese modo, ningún mortal podrá alardear de nada ante Dios.

Bíblia (NT-1Corintios 2:1-16)

1 Yo mismo, hermanos, cuando fui donde vosotros a anunciaros el misterio de Dios* , no confié mi mensaje al prestigio de la palabra o de la sabiduría,
2 pues sólo quería manifestaros mi saber acerca de Jesucristo, y además crucificado.
3 Y me presenté ante vosotros débil, tímido y tembloroso* ,
4 apoyando mi palabra y mi predicación no en persuasivos discursos de sabiduría, sino en la demostración del Espíritu y de su poder* ,
5 para que vuestra fe no se fundase en la sabiduría humana, sino en el poder de Dios*.
6 Sin embargo, entre los perfectos* hablamos de sabiduría, pero no de la sabiduría de este mundo ni de los jefes de este mundo* , abocados a la ruina,
7 sino de una sabiduría de Dios, misteriosa* , escondida, destinada por Dios desde antes de los siglos para gloria nuestra,
8 desconocida de todos los jefes de este mundo —pues, de haberla conocido, no habrían crucificado al Señor de la Gloria*—.
9 Más bien, como dice la Escritura*: lo que ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni al corazón del hombre llegó; lo que Dios preparó para los que lo aman.
10 Dios nos reveló todo esto por medio del Espíritu; y el Espíritu todo lo sondea, hasta las profundidades de Dios.
11 En efecto, ¿qué persona conoce lo íntimo de la persona, sino el espíritu de la persona, que está en ella? Del mismo modo, nadie conoce lo íntimo de Dios, sino el Espíritu de Dios.
12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para conocer los dones que Dios gratuitamente nos ha concedido.
13 De estos dones también hablamos, pero no con palabras propias de la sabiduría humana, sino enseñadas por el Espíritu, expresando realidades espirituales en términos espirituales*.
14 El ser humano naturalmente no acepta las cosas del Espíritu de Dios, pues las considera una locura. Y no las puede entender, pues sólo espiritualmente pueden ser juzgadas.
15 En cambio, la persona de espíritu lo juzga todo; y a ella nadie* puede juzgarla.
16 Porque ¿quién conoció la mente del Señor para instruirle? Pero nosotros tenemos la mente de Cristo.

Bíblia (NT-1Corintios 3:18-23)

18 ¡Que nadie se engañe! Si alguno de vosotros se cree sabio según los criterios de este mundo, mejor es que se vuelva necio, para llegar a ser sabio.
19 Pensad que, para Dios, la sabiduría de este mundo no es más que necedad. En efecto, dice la Escritura: El que enreda a los sabios en su propia astucia.
20 Y también: El Señor conoce cuán vanos son los pensamientos de los sabios.
21 Así que nadie se gloríe en las personas, pues todo es vuestro:
22 ya sea Pablo, Apolo, Cefas, el mundo, la vida, la muerte, el presente, el futuro..., todo es vuestro.
23 Y vosotros sois de Cristo, y Cristo, de Dios*.