Bíblia (AT-Ezequiel 18:1-4,14,17-20)1 Yahvé me dirigió su palabra en estos términos:
2 «¿Por qué andáis repitiendo este proverbio en la tierra de Israel: Los padres comieron el agraz, y los dientes de los hijos sufren la dentera?
3 «Por mi vida —oráculo del Señor Yahvé— que no repetiréis más este proverbio en Israel.
4 Mirad: todas las vidas son mías; tanto la vida del padre como la del hijo son mías. Morirá el que peque.
[...]14 «Y si éste, a su vez, engendra un hijo que, a pesar de haber visto todos los pecados que ha cometido su padre, no los imita,
[...]17 aparta su mano de la injusticia* , no presta con usura, ni cobra intereses, practica mis normas y se conduce según mis preceptos..., éste no morirá por la culpa de su padre. Seguro que vivirá.
18 Su padre morirá por su propia culpa, por haber sido violento, haber cometido rapiñas* y no haber obrado bien entre su gente.
19 Vosotros decís: ‘¿Por qué no carga el hijo con la culpa de su padre?’ Pues porque el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis preceptos y los ha puesto en práctica. Seguro que vivirá.
20 El que peque es quien morirá.
El hijo no cargará con la culpa de su padre, ni el padre con la culpa de su hijo: al justo se le imputará su justicia y al malvado su maldad.