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Pecado (vícios)

 Os pecados dos pais passam para os filhos ou só refletem neles?

Bíblia (AT-Lamentaciones 5:7)

7 Nuestros padres pecaron: ya no existen; y nosotros cargamos con sus culpas*.

Bíblia (AT-2Reyes 14:1-6)

1 En el año segundo de Joás, hijo de Joacaz, rey de Israel, comenzó a reinar Amasías, hijo de Joás, rey de Judá.
2 Tenía veinticinco años cuando comenzó a reinar, y reinó veintinueve años en Jerusalén. Su madre se llamaba Joadán, y era de Jerusalén.
3 Hizo lo que agrada a Yahvé, pero no como su antepasado David. Actuó exactamente como su padre Joás.
4 Sin embargo, los altozanos no desaparecieron; el pueblo seguía ofreciendo sacrificios y quemando incienso en ellos.
5 Cuando el reino estuvo afianzado en sus manos, mató a los servidores que habían matado al rey su padre,
6 pero no ejecutó a los hijos de los asesinos, en conformidad con lo escrito en el libro de la Doctrina de Moisés, donde Yahvé dio una orden diciendo: «Los padres no serán ajusticiados por causa de los hijos; los hijos no serán ajusticiados a causa de los padres, sino que cada uno será ajusticiado por su propio pecado*.»

Bíblia (AT-2Crónicas 25:1-4)

1 Amasías tenía veinticinco años cuando comenzó a reinar, y reinó veintinueve años en Jerusalén. Su madre se llamaba Joadán, y era de Jerusalén.
2 Hizo lo que agrada a Yahvé, aunque no de todo corazón.
3 Cuando el reino estuvo afianzado en sus manos, mató a los servidores que habían asesinado al rey, su padre,
4 pero no ejecutó a los hijos de los asesinos, en conformidad con lo escrito en el libro de la Doctrina de Moisés, donde Yahvé dio esta orden: «Los padres no serán ajusticiados por causa de los hijos; los hijos no serán ajusticiados por causa de los padres, sino que cada uno será ajusticiado por su propio pecado.»

Bíblia (AT-Éxodo 20:4-6)

4 No te harás escultura ni imagen alguna de lo que hay arriba en los cielos, abajo en la tierra o en las aguas debajo de la tierra*.
5 No te postrarás ante ellas* ni les darás culto, porque yo, Yahvé, tu Dios, soy un Dios celoso, que castigo la iniquidad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me odian,
6 pero tengo misericordia de mil generaciones con los que me aman y guardan mis mandamientos
.

Bíblia (AT-Éxodo 34:4-7)

4 Moisés labró dos tablas de piedra como las primeras, se levantó temprano y subió al monte Sinaí, como le había mandado Yahvé, llevando en su mano las dos tablas de piedra.
5 Yahvé descendió en una nube y se detuvo allí junto a él. Moisés invocó el nombre de Yahvé.
6 Yahvé pasó por delante de él y exclamó* : «Yahvé, Yahvé, Dios misericordioso y clemente, tardo a la cólera y rico en amor y fidelidad,
7 que mantiene su amor por mil generaciones y perdona la iniquidad, la rebeldía y el pecado, pero no los deja impunes; que castiga la culpa de los padres en los hijos y en los nietos hasta la tercera y cuarta generación
.»

Bíblia (AT-Ezequiel 18:1-4,14,17-20)

1 Yahvé me dirigió su palabra en estos términos:
2 «¿Por qué andáis repitiendo este proverbio en la tierra de Israel: Los padres comieron el agraz, y los dientes de los hijos sufren la dentera?
3 «Por mi vida —oráculo del Señor Yahvé— que no repetiréis más este proverbio en Israel.
4 Mirad: todas las vidas son mías; tanto la vida del padre como la del hijo son mías. Morirá el que peque.
[...]
14 «Y si éste, a su vez, engendra un hijo que, a pesar de haber visto todos los pecados que ha cometido su padre, no los imita,
[...]
17 aparta su mano de la injusticia* , no presta con usura, ni cobra intereses, practica mis normas y se conduce según mis preceptos..., éste no morirá por la culpa de su padre. Seguro que vivirá.
18 Su padre morirá por su propia culpa, por haber sido violento, haber cometido rapiñas* y no haber obrado bien entre su gente.
19 Vosotros decís: ‘¿Por qué no carga el hijo con la culpa de su padre?’ Pues porque el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis preceptos y los ha puesto en práctica. Seguro que vivirá.
20 El que peque es quien morirá. El hijo no cargará con la culpa de su padre, ni el padre con la culpa de su hijo: al justo se le imputará su justicia y al malvado su maldad.

© Bíblia (NT-Juan 9:1-7)

1 Según caminaba, vio a un hombre ciego de nacimiento.
2 Sus discípulos le preguntaron: «Rabbí, ¿quién pecó, él o sus padres, para que haya nacido ciego?»
3 Respondió Jesús: «Ni él pecó ni sus padres; es para que se manifiesten en él las obras de Dios*.
4 «Mientras es de día tenemos* que trabajar en las obras del que me ha enviado; cuando llega la noche, nadie puede trabajar*.
5 Mientras estoy en el mundo, soy luz del mundo*.»
6 Dicho esto, escupió en tierra, hizo barro con la saliva y untó con el barro los ojos del ciego.
7 Luego le dijo: «Vete, lávate en la piscina de Siloé*» (que quiere decir ‘Enviado’). Él fue, se lavó y volvió ya viendo.