Bíblia (AT-Ezequiel 3:12-14,24)12 Entonces, el espíritu me levantó y oí a mis espaldas el estruendo de un gran terremoto: «Bendita sea la gloria de Yahvé desde su morada.»
13 (El ruido que hacían las alas de los seres al chocar entre sí y el ruido de las ruedas que había junto a ellos parecía el estruendo de un gran terremoto.)
14 Entonces el espíritu me levantó y me arrebató. Yo iba apesadumbrado e irritado, mientras Yahvé dejaba sentir su mano pesadamente sobre mí.
[...]24 El espíritu me invadió, me puso en pie y me habló así: «Ve a encerrarte en tu casa.